Como todo hijo de vecino, el equipo asesor se ha puesto las pilas con el tema y, desde el curso pasado, comenzó su autoformación en competencias básicas y en el enfoque general del proceso de enseñanza y aprendizaje centrado en el desarrollo de competencias y no meramente en en la transmisión de conocimientos. Hemos trabajado bibliografía, reuniones de investigación, alguna sesión con los ponentes que están trabajando el tema en la zona, …
En la penúltima sesión, se trabajaron algunas implicaciones y objetivos del enfoque pedagógico por competencias como:
Preparar para la vida. El desarrollo de las competencias fundamentales requiere focalizar en las situaciones reales y proponer actividades auténticas. Vincular el conocimiento a los problemas importantes de la vida cotidiana. Replantearse el aprendizaje memorístico y declarativo y su aplicabilidad a la vida real.
Saber y saber hacer. La aplicación del conocimiento. Las competencias escolares deben abarcar el ámbito social, interpersonal, personal y profesional. Competencia en el ámbito escolar es lo que necesita cualquier persona para dar respuesta a los problemas a los que se enfrentará a lo largo de su vida. Poseer una competencia es, entonces, realizar una intervención eficaz en los diferentes ámbitos de la vida, mediante acciones en las que se ponen en juego a la vez y de forma interrelacionada, componentes actitudinales, procedimentales y conceptuales.
La enseñanza centrada en el alumno-a. Situar las necesidades formativas concretas de cada alumno en el eje de la toma de decisiones para la programación.
Los agrupamientos flexibles y otras estrategias del trabajo del aula. La cooperación entre iguales es una estrategia didáctica de primer orden. La cooperación incluye el diálogo, el debate y la discrepancia, el respeto a las diferencias, saber escuchar, enriquecerse con las aportaciones ajenas y tener la generosidad suficiente para ofrecer lo mejor de sí mismo.
Contenidos y tareas significativos. Aprendizaje funcional. A partir de situaciones y problemas reales. La organización espacial y temporal de los contextos escolares ha de contemplar la flexibilidad y creatividad requerida por la naturaleza de las tareas auténticas a realizar y por las exigencias de vinculación con el entorno social.
Aprendizaje por investigación y descubrimiento. La estrategia didáctica más relevante se concreta en la preparación de entornos de aprendizaje caracterizados por el intercambio y vivencia de la cultura más viva y elaborada. Provocar aprendizaje relevante de las competencias básicas requiere implicar activamente al estudiante en procesos de búsqueda, estudio, experimentación, reflexión, aplicación y comunicación del conocimiento.
Habilidades, destrezas, sólo se aprenden en la práctica.
Evaluación formativa. Evaluación de logros. La evaluación educativa del rendimiento de los alumnos ha de entenderse básicamente como evaluación formativa, para facilitar el desarrollo en cada individuo de sus competencias de comprensión y actuación.Evaluar procesos en la resolución de situaciones-problemas
El currículum transparente y las escalas de dominio.
Aprender a aprender. El aprendizaje relevante requiere estimular la metacognición de cada estudiante, es decir, su capacidad para comprender y gobernar su propio y singular proceso de aprender. Devolver al alumno-a la responsabilidad de su proceso de aprendizaje.
Nuevo papel del profesor-a. La función del docente para el desarrollo de competencias puede concebirse como la tutorización del aprendizaje de los estudiantes, lo que implica diseñar, planifi car, organizar, estimular, acompañar, evaluar y reconducir sus procesos de aprendizaje.
Interdisciplinariedad.

Trabajo en equipo y coordinación de los equipos docentes.
Entre otras cuestiones.
La última sesión, el miércoles pasado, tuvimos una formación con Mar Romera que nos explicó su enfoque, pleno de coherencia y bien hacer, como toto su trabajo. Hemos trabajado también con Fernando Trujillo que volverá porque hay preguntas.
El equipo asesor entiende como positivo que haya diferentes enfoques en torno a la puesta en marcha del trabajo con las competencias básicas, no es algo que deba interpretarse de forma ortodoxa como que hay una sóla forma de trabajar y organizarse con las competencias, por eso queremos mantener dos o tres enfoques, desde luego más que correctos y contractados todos, pero con aproximaciones diversas, porque también los ritmos de adopción de los centros está y continuará siendo diverso.
Pero renunciar a hacerlo es meter la marcha atrás en el tren de la historia.
FGG